miércoles, 19 de septiembre de 2012

Fotografía de Robert Doisneau.




Fotografía, colección Rue Jacques Prevért.
Robert Doisneau, 1950 (aproximadamente).
Fotografía en blanco y negro de la serie Besos para la revista American's Life.


Esta fotografía de Robert Doisneau, de la que no he encontrado título (pero perfectamente podría llamarse Beso, Amantes o Zapato), pertenece a la colección Rue Jacques Prevért.

A Doisneau todos le conocemos por la famosa fotografía del beso de la calle de París.

Aprendió fotografía por su cuenta, rodeado de grandes artistas.

Sus primeras fotografías son retratos sobre la ocupación y liberación de París. Al finalizar la guerra, trabaja con Henri Cartier-Bresson y Robert Capa, reflejando la alegría y la jovialidad de la ciudad de París tras la desgracia.

Después, todo su trabajo se centró en fotografiar la vida pública, situando a sus personajes en un ámbito cotidiano: "Mi foto es la del mundo tal y como deseo que sea".

En 1950 la revista americana American's Life, interesada por los enamorados de París le encarga la serie Besos, y de ahí surge su fotografía más famosa: El beso, conocida en toda Francia y Estados Unidos, será después expuesta en el MoMA en 1951.


El beso, Robert Doisneau, 1950.

Esta famosa fotografía será un icono indiscutible del amor, de París como ciudad romántica, de la exaltación de los sentimientos...

Lo cierto es que aún no he tenido la ocasión de estudiar Historia de la Fotografía, por lo que la información que puedo ofrecer es limitada pero, en esta ocasión más que de los aspectos formales voy a hablar sobre el sentido de esta imagen.

El curso pasado, la profesora de Estética de la Fotografía (que no Historia), nos propuso un trabajo muy divertido.

Dentro del temario y seguido de la introducción de la Fotografía como nueva Arte (batalla que le costó muchísimo a la primera debido a mentes tan cerradas como la del moderno Baudelaire), estaba la teoría de un filósofo y semiólogo francés llamado Roland Barthes (1915-1980).

Después de que Charles Baudelaire (Francia, 1821-1867) se opusiera al ingreso de la Fotografía en los museos, al mismo nivel que la Pintura, teóricos y artistas de los años 30 como Walter Benjamin (Alemania, 1892-1940) o Salvador Dalí (España, 1904-1989) consiguieron su objetivo, pues a la vez que pintores, habían tomado fotografías y eran capaces de reconocer su estrecha relación y su alta estima.

Pero este progreso en la historia se vio mermado en los años 60 con Roland Barthes, quien parecía en parte haber asumido la evolución de los años 30 pero también había hecho un retroceso al pensamiento moderno de Baudelaire.

Sin embargo, Barthes va a ser tan importante para la Fotografía como lo fueron Baudelaire o Dalí, tanto que la evolución de esta se mide en tres etapas importantes:

· La mímesis del siglo XIX, liderada por Baudelaire (la fotografía es una mera copia de la realidad).
· El código de los años 30 con el Inconsciente óptico de Benjamin y el Surrealismo de Dalí.
· El código de los años 60 con la Teoría de la Paradoja de Barthes.


Robert Doisneau.


Después de haber estudiado los dos primeros apartados, nos dimos cuenta de cómo Barthes fusionaba ambas teorías anteriores, creando así su Teoría de la Paradoja en 1961.

Barthes es un semiólogo que atraviesa dos etapas importantes en su obra, pasando de pertenecer al pensamiento estructuralista (1961), al postestructuralista (1970).

Pero para no liarnos más (que ya bastante complicado para mí fue entender todo esto), Barthes en su segunda etapa como postestructuralista y fusionando ambas teorías anteriores, crea un nuevo concepto que él llama Punctum.

Sin explicar en qué se basan todas las teorías que llevan a esta invención, el punctum se puede definir cómo:

Todo lo que vemos en la imagen de forma subjetiva, lo que yo quiero que signifique la imagen o, también lo que me recuerda una foto, ya que empatizamos con ellas mediante el subconsciente, la memoria, la subjetividad, los afectos... (sobre todo si nos detenemos en el fragmento de una fotografía).

Por eso, gracias a Barthes se hace más importante el sentimiento del espectador al leer la imagen.

Después de definir el concepto de Punctum, la profesora nos propuso, al modo de Barthes, elegir una imagen que nos punzase, y explicar por qué, primero con el proyector, ante los demás compañeros, y después por escrito.


Detalle de la fotografía de los enamorados, Robert Doisneau, 1950 (aproximadamente).


Yo elegí este beso de Doisneau, y así expliqué por qué me punza esta fotografía:

Esta foto, al igual que muchas otras de este autor, nos muestra a una pareja joven, heterosexual, muy de la época (años 50). Ambos se encuentran sentados en un banco, probablemente en una calle parisina. Es de noche y la calle está iluminada con farolas, y tras ellos está aparcado un coche. El hombre intenta besar a la mujer mientras ella se gira pudorosamente.

Hasta aquí el studium (lo que pretendía transmitir el autor) pero, lo que ha hecho que yo me fije en esta foto y no en otra, es la actitud de la mujer, su pose, su iluminación, su pie.

Aparentemente tenemos la instantánea de una joven pareja, sorprendida en mitad de un paseo y a punto de besarse; pero lo que esta foto me produce es todo lo contrario a la intimidad de dos enamorados que, no sólo se encuentran en la calle, a la vista de todas las miradas, sino que se encuentran fuertemente iluminados por una farola que actúa como foco de una escena de cine. Por eso ella, avergonzada y sumisa, deja caer su zapato izquierdo mientras gira el rostro, rechazando al hombre y, además guardando sus manos en los bolsillos, para evitar todo contacto físico.

Lo que me punza de esta foto que pretendía ser romántica, es la falta de intimidad, la evidencia de la escena mediante la exagerada iluminación, el gesto de la mujer sumisa ante el hombre posesivo; no me inspira para nada romanticismo, sino vergüenza, siento cómo la mujer me transmite la vergüenza a la que está siendo sometida, y la falta de elegancia al dejar caer su zapato.


Untitled Film Still #58, Cindy Sherman, 1980.


Y las palabras de la profesora fueron:

Tu pensamiento va más allá de Barthes, es feminista y postmoderno, tus palabras me recuerdan a la fotógrafa Cindy Sherman. 
Según lo que has dicho, parece que estuvieras analizando una fotografía de ella, un montaje basado en los años 50 y en el papel de la mujer entonces, justo como hace Sherman.

El comentario de la profesora me dejó claro que no había seguido del todo a Barthes, pero despertó en mí el interés por esta artista de la que sólo había visto algunas obras.

Decidí estudiarla un poco por mi cuenta, si mi profesora dice que mi pensamiento se parece al de una artista que ni siquiera he estudiado, lo menos que puedo hacer es sentirme halagada.

Desde entonces, Cindy Sherman (Estado Unidos, 1954) me gusta aún más, y en otra ocasión le dedicaré una entrada, pero me parecía importante escribir esto primero.


Françoise Bornet con la copia que Doisneau le regaló a ella y a Jacques Carteaud. La pareja la vendió a un coleccionista suizo en 1992, que pagó por ella 155.000€.


Más tarde, descubriría que Doisneau, al igual que Sherman realizaba montajes, no instantáneas.

Sobre esta fotografía en concreto apenas he encontrado información, pero la famosa El beso, está totalmente preparada; muchos pensaron que era una fotografía espontánea que el autor había tomado en las calles parisinas, pero años después se supo que la pareja estaba formada por los estudiantes de arte dramático Françoise Bornet y Jacques Carteaud, a quienes descubrió en un café parisiense.

Sobre esto, Doisneau dijo: "No es una foto fea, pero se nota que es fruto de una puesta en escena, que se besan para mi cámara".

Así que después de todo, Robert Doisneau no queda tan lejos de Cindy Sherman.


Autoretrato, Robert Doisneau.

4 comentarios:

  1. Gran fotógrafo, buen trabajo aportándolo a tu blog, yo conocía ya su obra cuando estudié fotografía, muy interesante,saludos.

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    1. Sí, es un gran fotógrafo y lo mejor de todo es que gracias a él también adoro a Cindy Sherman.

      Muchas gracias por tu comentario, un saludo.

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  2. Oh! me he puesto algo nostálgica cuando has explicado el punctum de Barthes, me gustó mucho las clases de fotografía y el punctum me hizo ver más allá del pensamiento del autor y no solo lo he aplicado a la fotografía.
    Y bueno, el comentario, aunque ya lo escuché en persona en tu exposición y ya sabía tu opinión me ha gustado mucho.
    Un abrazo :)

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    1. ¡Me alegro de haberte recordado viejos tiempos!
      Sí, el punctum fue de lo mejor que ideó Barthes, pues su teoría a mí no me convence, Dalí en los años 30 era más "moderno".
      Y sí, tu estuviste aquel día en que la profesora me llamó "feminista postmoderna", y por eso decidí escoger la asignatura de Feminismo, donde estaremos juntas :)

      Gracias por escribirme, un abrazo ^^

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